
Nuestra casa refleja nuestra vida y nuestra forma de ser. En ella puede leerse la realidad en la que nos encontramos, nuestro estado de ánimo y nuestro nivel de energía.
A veces parece que el desorden nos persigue y se extiende a nuestro alrededor contagiándolo todo, de forma que por mucho que nos esforcemos en organizarnos, siempre acaba por escaparse de nuestro control.
A veces la casa nos entristece, y otras muchas nos sentimos irritados tan sólo al cruzar el umbral de la puerta.
Nuestro hogar habla de nosotros con un lenguaje que a veces es fácil de entender en la casa de los demás, pero que se hace incomprensible en la nuestra. Descifrar su mensaje nos da una oportunidad de autocrecimiento, pero sobretodo una oportunidad de cambio.
Y es que hay una clara conexión de nuestros pensamientos con nuestro entorno físico. En él se reflejan nuestras creencias inconscientes que, en ocasiones, ponen trabas a nuestros objetivos y a nuestro éxito.
Es necesario ayudarnos a nosotros mismos y allanarnos al máximo el camino, eliminando los obstáculos que nosotros mismos nos ponemos en la vida, para poder atraer lo que realmente deseamos. Se trata simplemente de poner la Ley de la Atracción de nuestra parte.
Nuestra casa está llena de objetos innecesarios que llenan armarios y rincones y agotan nuestra energía. El Feng Shui nos enseña que a menudo esos objetos están ligados emocionalmente con hechos o personas del nuestro pasado. O que simplemente los guardamos, ya sin recordar desde cuando, por si alguna vez los necesitamos, aunque ese momento no parece llegar nunca.
Deshacernos de esos objetos de dudosa utilidad, haciendo “el vació”, nos ayuda a romper con esa cadena que nos une al pasado, con esa parte de nuestra historia personal que ya no nos es útil, para de esa forma atraer a nosotros nuevas circunstancias más acordes con lo que queremos.
Cuando lo conseguimos, la mejorar de la energía en nuestro hogar se hace evidente e invariablemente nos impulsa hacia nuevas oportunidades y nos da fuerza para aprovecharlas.
El Feng Shui, el arte milenario de la armonización de los espacios, se adapta a nuestra forma de vida occidental, y nos da perspectiva i entendimiento para reorientar nuestra vida.
Anna Solans, arquitecte.
Qi +
Tel: 619 780 119