Aceite de Rosa Mosqueta

Aceite de Rosa Mosqueta

Durante el embarazo la piel de algunas zonas del cuerpo de la mujer, especialmente el abdomen, sufre un estiramiento que puede llegar a ser más de diez veces su estado normal.
Una consecuencia de este hecho es la aparición de las estrías, sin embargo podemos hacer algo para evitarlas. Como preventivo, es recomendable utilizar una crema crema rica, untuosa y muy nutritiva. Muy importante es empezar a aplicarla a partir del tercer mes de embarazo y si es posible, incluso antes. Las zonas a aplicar son vientre, caderas, pecho y parte superior de los muslos.
Debemos recordar que es importante aplicar la crema dos veces al día y continuar tras el parto hasta la total recuperación.
Hoy queremos hablaros de un truco que nos aporta el Aceite de Rosa Mosqueta. Así es, añadiendo unas gotas de este maravilloso aceite a la crema antiestrías habitual se consigue mayor efecto nutritivo y una regeneración de la piel que previene más eficazmente la aparición de las estrías o las atenúa si ya han aparecido.

El Aceite de Rosa Mosqueta, procedente de las semillas de la
variedad Rosa moschata, es uno de los productos que mayor
interés ha despertado en el área de la dermatología, nutrición
y cosmética, debido a que sus usos y aplicaciones van desde
la regeneración de tejidos dañados, el retraso en la aparición
de líneas de envejecimiento prematuro, y la prevención en la
formación de arrugas. También se han obtenido resultados
espectaculares en el tratamiento de la piel afectada por
quemaduras o expuesta a radioterapia.
COMPOSICIÓN
El aceite de rosa mosqueta contiene un alto nivel de ácidos grasos esenciales poliinsaturados (AGI), linoleico y linolénico, 77%, responsables de su beneficiosa acción en la regeneración de la piel. Además, la cáscara de sus semillas también se obtiene un alto contenido de vitaminaC.
MODO DE EMPLEO
Aplicar diariamente una pequeña cantidad sobre la piel limpia después del baño o ducha. Masajear hasta su completa absorción. También se puede utilizar directamente en el agua del baño.
Se puede aplicar sobre cualquier zona afectada del rostro, cuerpo o manos.
Regenera y nutre la piel, eliminando visiblemente las arrugas y las cicatrices.

Previene y corrige el fotoenvejecimiento y los problemas cutáneos debidos a las radiaciones solares.

Redistribuye la pigmentación permitiendo la eliminación de manchas solares, así como las producidas en los casos de acné, varicela o viruela, disimulando la hiperpigmentaciónproducida por las cicatrices.

En el caso de las mujeres embarazadas se recomiendan suaves masajes en pecho y abdomen, desde el inicio de la gestación, para evitarlas estrías.

Para pieles sensibles, resulta interesante su aplicación tras la depilación o afeitado.

Contribuye a atenuar las cicatrices o quemaduras.